Sábado, 18 de agosto de 2018
 
XXV Aula Agustiniana de Educación
 
El pasado fin de semana 3-4 de febrero se celebró, como es habitual, una nueva edición del Aula Agustiniana de Educación en el Colegio San Agustín de Madrid.
 

Tras la oración inicial, preparada por el Colegio Santo Tomás de Villanueva de Granada, tomó la palabra Santiago Insunza, primer promotor del Aula hace ya 25 años. Y es que el evento está de aniversario, pues son ya veinticinco ediciones las celebradas de este curso que reúne a profesores de todos los colegios agustinos de España.  Santiago desgranó, con cierta nostalgia y emoción, la historia, logros y metas alcanzados con esta formación agustiniana en la que han trabajado muchas personas comprometidas con la educación bajo el carisma que nos congrega a todos. 

Tras la presentación, la primera ponencia corrió a cargo de Juan Mª. González-Anleo que, con datos estadísticos claros, analizó los efectos de la crisis en la juventud española y cómo ha podido repercutir en el día a día del aula. Muy interesantes fueron las conclusiones que el estudio realizado por el ponente ha aportado:

  1. Que a pesar de la realidad complicada en la que está inmersa la sociedad, especialmente la juvenil, bien utilizada puede conducirse hacia nuevas metas, sabiendo sobre todo que el estudio ha presentado como el principal valor de la sociedad juvenil, la familia.
  2. Y que más allá de pensar que los jóvenes no tienen valores, los hay en abundancia y son crisol de oportunidades.

La segunda ponencia, junto con la de la tarde, fue desarrollada por la hermana Mª del Mar Sánchez Izuel de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret y Directora titular del Colegio Nazaret Oporto de Madrid. Era esta ponencia, sin duda, una de las más esperadas por lo que pudiera aportar al conocimiento de la metodología innovadora en el aula que ha llevado a los “Colegios Nazaret” a ser de los primeros de España. 

Con una atractiva y motivadora exposición, la hermana Mª del Mar fue construyendo una pedagogía en la que se sitúa en el centro al alumno y son los aspectos organizativos, curriculares, espaciales del aula y el propio profesorado los que arropan y acompañan tras haberse producido una trasformación de los mismos. Transformaciones que se presentaron abiertamente y con bastante claridad y de las que tomamos convenientemente nota pues los Equipos Directivos podrían ponerlas en práctica en sus centros.

Muchas de esas transformaciones innovadoras presentadas aparecen descritas ya en nuestros planes de centro  y son esencia de la propia pedagogía agustiniana, de manera que solo resta ilusionarse con ellas y ponerlas en práctica con “pasión renovada”.

En la mañana del domingo, tras la celebración de la Eucaristía en la que el Padre Antonio Carrón hizo una bellísima relación entre la vida de Job y la de un docente, la ponencia corrió a cargo de Francesc Torralba, un habitual del Aula que suscitó en nosotros la importancia de educar en la belleza, en estimular el gusto por lo estético y en el anhelo de lo bello que debemos transmitir a nuestros educandos. Belleza que, desde la óptica de San Agustín, además de existir en el exterior existe en el interior y se enseña desde dentro, siendo su maestro el maestro interior que permite el encuentro con Dios.

Y así, con la mochila cargada de ideas y de posibilidades, volvemos a nuestros centros de partida con ilusión renovada y muchas ganas de poner en práctica lo aprendido en esta 25ª Aula Agustiniana de Educación. ¡nos vemos el año que viene!