Sábado, 21 de septiembre de 2019
 
22 de septiembre: Beata Josefa de la Purificación, virgen y mártir
 
Memoria libre de la Orden
 

[texto del propio de la Orden, para la Liturgia Eucarística y la Liturgia de las Horas]

Datos biografía

Nació en Algemesí (Valencia) el 10 de junio de 1887. Profesó en el monasterio de agustinas descalzas de Benigánim el 3 de febrero de 1906. Desempeñó los cargos de priora y maestra de novicias. Fue martirizada el 25 de octubre de 1936, junto con sus hermanas Vicenta, Joaquina y María Felicidad que eran clarisas capuchinas. Cuatro hermanas asesinadas por ser monjas. Detenidas en casa de su madre, donde se habían refugiado, fueron conducidas a la prisión de Fons Salutis que era un monasterio cisterciense de Algemesí convertido en cárcel. Su madre también fue martirizada a los 83 años de edad.

Durante la persecución religiosa de este tiempo, la archidiócesis de Valencia pagó un gran tributo de sangre: 361 sacerdotes, 373 hombres y jóvenes de Acción Católica, 93 mujeres de Acción Católica y varios centenares de religiosos de diversos institutos masculinos y femeninos fueron martirizados.

El Papa Juan Pablo II beatificó en la Plaza de San Pedro el 11 de marzo de 2001 al presbítero José Aparicio Sanz y 232 compañeros sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. Entre ellos, la beata Josefa de la Purificación Masià Ferragut, agustina descalza, sus tres hermanas clarisas y su madre María Teresa Ferragut Roig que pertenecía a la Acción Católica femenina. Los restos de la madre y sus cuatro hijas se veneran en el nuevo templo parroquial dedicado a San Pío X en Algemesí (Valencia) regentado por los PP. Escolapios.

El cuadro de una madre y de sus cuatro hijas mártires, además de conmovedor, ofrece el modelo de una familia con profundas raíces cristianas y constituye una expresión extraordinaria de esperanza, una firme convicción de que el estrecho pasillo de la muerte desemboca en el mirador de la vida plena.

San Agustín en su obra Las costumbres de la Iglesia y las de los maniqueos, define la virtud de la fortaleza como “el amor que todo lo tolera con facilidad por aquello que ama” (I, 15, 25).